En general denominamos Granel a aquellos productos destinados fundamentalmente al
consumo en heladerías, restaurantes o casas de comidas.

En estos casos se suele utilizar el clásico “balde”, cuya capacidad es variable, pudiendo
contener desde 3 o 4 litros a 20 litros o más.

Los baldes pueden ser de distintos materiales, siendo los más comunes los de material
plástico (polietileno, polipropileno, poliestireno, etc.), aptos bromatológicamente, “no
retornables”, o de acero inoxidable, pudiéndose volver a utilizar luego de una limpieza y
desinfección adecuada.

Dependiendo de los volúmenes, el llenado puede ser manual, directamente a la salida del
Freezer o para cantidades importantes pueden utilizarse máquinas llenadoras, que al igual que
para envases pequeños poseen un alimentador de baldes y un posicionador en la boca de
llenado.

El balde en esta etapa puede estar sobre una balanza, que comanda una válvula de corte a
la salida del Freezer, cuando alcanzó el peso indicado. En general se utiliza una salida doble,
con dos válvulas las cuales actúan alternativamente de modo de mantener la continuidad del
llenado.

Luego del llenado los baldes son remitidos inmediatamente al túnel de enfriamiento, donde
se termina de enfriar a – 18/-25° C, en el término de 24 h de modo de preservar su calidad.

En el punto de venta serán luego fraccionados en cucuruchos, capellinas, potes, etc.

 

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